|
Adiós a un torero. |
En los carteles del cielo
apareció un día escrito:
Hoy Braulio Lausín Velilla
el hijo de «Gitanillo». |
Fue valiente con el toro
y noble con el amigo
dejando un grato recuerdo
en el que le ha conocido. |
Quiso traernos a Ricla
las páginas del «Cossio»
que siendo leyendas vivas
mostraron arte y tronío. |
Trae la cara serena
y aire de torero antiguo
pisando firme la arena
entre orgulloso y altivo. |
Reunió para su pueblo
en festivales distintos
a lo mejor del toreo
que eran sus grandes amigos. |
De su peculiar talante
dará fe cualquier vecino,
siempre encontró acompañante
para beber un buen vino. |
Le iba rondando la muerte
y en un paso profundo
se le coló de repente
y salió con él prendido. |
El quiso en dos ocasiones
ir con Ellos incluido
dejándonos con su arte
gratamente sorprendidos. |
Hoy, con mi pluma quiero
darte este adiós y te digo:
descansa en paz BUEN TORERO
descansa en paz BUEN AMIGO. |
|
J. Ramón |